En este artículo compartiré algunas ideas sobre el período de las reformas protestantes de siglo XVI. Cada período de la historia de re-leerse en cada generación y, desde la posición socio-cultural de quien lo piensa. Estas son algunas ideas que he podido ir recopilando en el largo y lento proceso de dictar el curso de Reformas protestantes del siglo XVI en la comunidad teológica evangélica de Concepción. En el siglo XXI miramos al pasado y vemos la tremenda hazaña que llevaron a cabo hombres y mujeres en el siglo XVI. Hazaña que no fue sólo religiosa, lo fue también política, económica, administrativa, teológica y, de alguna forma, con intuiciones filosóficas. Aquí les dejo estas ideas.
1. Los planteamientos humanistas están a la base de la reforma luterana. Esto en dos sentidos. Por un lado, los humanistas habían descubierto los manuscritos antiguos y propiciado con ello el estudio de las lenguas antiguas, tanto griego como hebreo. Sin este antecedente, no sería posible lo que posteriormente llevó a cabo Lutero, una lectura nueva de la Biblia, y la traducción del texto bíblico desde sus originales al idioma vernáculo; primero desde el griego y, luego, desde el hebreo entregando a la nación alemana de la época la estructura lingüística del idioma alemán. En segundo término, los humanistas habían criticado la condición moral de la iglesia. Si bien muchos de ellos permanecieron en la Iglesia católica (Erasmo), también hubo muchos de ellos que se unieron a la causa reformadora. La crítica a la condición moral de la iglesia fue asumida por Lutero llevándola, incluso más allá y convirtiéndola en un planteamiento teológico.
2. Sin el invento de la imprenta (1470) por Gutemberg no habría sido posible de rápida divulgación de las ideas de Lutero. En el tiempo del reformador existían Biblias que habían sido publicadas, no era extraño, entonces, que la gente quisiera saber acerca de este libro. Sin la imprenta las 95 tesis hubieran quedado en el anonimato de una discusión académica de la universidad de Wittemberg en Octubre de 1517. Lutero fue un gran escritor que supo aprovechar este adelanto tecnológico de la imprenta para divulgar sus ideas. Para tener una proporción adecuada de lo que está expresando, la invención de la imprenta se compara al revolucionario cambio que trajo la internet en el siglo XX en occidente.
3. La reforma luterana fue una reforma de la salvación-la dogmática-.Su planteamiento fue finalmente, teológico: ¿Cómo puede el hombre ser salvo? En su tiempo-el siglo XVI- el monje agustino estableció una nueva forma de relacionarse con Dios. Esto es, por medio de la fe. Con ello dejó obsoleto todo el aparato eclesiástico-administrativo medieval vigente hasta ese momento que establecía la salvación por medio de la obras. Lutero postuló que la salvación del ser humano se alcanza mediante la fe en Jesucristo, sin considerar las obras humanas.
4. Dos fueron los pilares que sostuvieron las ideas de Lutero. Primero, la Biblia. Él era Doctor en teología, había enseñado Biblia desde 1512, había leído y estudiado los Salmos, Gálatas, Romanos. En estos libros encontró las respuestas que, como monje agustino y medieval, buscaba con tanta vehemencia. Pero en el proceso también leyó de una forma distinta la Biblia. Llevó a cabo un aporte en la hermenéutica: ocupó el método gramático-histórico para leer el texto bíblico. Con ello supero la hermenéutica alegórica medieval.
El otro pilar de Lutero, fue su propia conciencia. Defendió sus ideas con argumentos racionales y no se pudo retractar apelando justamente a ser consecuente con su pensamiento. Esto lo coloca en la línea de la modernidad. Si bien, se puede sostener con propiedad que el reformador de Wittenberg fue un hombre medieval, no es menos cierto que en este tuvo una gran intuición moderna. De esa manera se constituye en el primer moderno. No es Descartes, sino este monje agustino que busca su propia salvación quien se constituye en el inicio de lo que sería un cambio de paradigma epocal.
5. En el aspecto político. Sin el apoyo de los príncipes alemanes la reforma luterana en Alemania no habría prosperado. Cuando Lutero publicó las 95 tesis nunca pensó en dividir la iglesia. Él era parte de la iglesia Católica, un monje que había seguido sistemática y rígidamente la disciplina medieval. Fue la Bula de excomunión León X lo que lo obligó a ir con toda su fuerza contra el mayor poder religioso de la época. Y sin el respaldo, por su puesto interesado de los príncipes alemanes, la reforma en ese país habría quedado en el plano de las inquietudes religiosas. Pero los tiempos estaban para una nueva forma de pensar.
6. En Lutero asistimos a lo que Hans Kung llama un cambio de paradigma. De un paradigma medieval en el cual la iglesia ostenta un poder omnímodo en el que se entrega y vende la salvación por medio de los sacramentos. A un nuevo Paradigma. En el nuevo paradigma se postula una nueva manera de relacionarse con Dios, en forma directa, por medio de la fe en Jesucristo. Donde la iglesia la integran todos los creyentes y no sólo la jerarquía. En la fe reside la seguridad de la salvación. Con este planteamiento el reformador echa por tierra todo el aparato político-administrativo sustentado por el catolicismo medieval.
7. Por eso mismo, en Lutero el tema de la libertad pasa a ser central. Este tema será parte de la agenda de la modernidad, el cual está presente en Lutero desde el punto de vista religioso y teológico. No se puede dejar de mencionar que en la filosofía la idea de libertad será un tema importante, en Kant y los ilustrados, entre otros.
8. La reforma en Alemania en el siglo XVI constituye un momento histórico excepcional. Llevada a cabo por un hombre de las mismas dimensiones. Que estuvo en el lugar preciso en el momento indicado. El reformador fue un escritor prolífico, como se ha dicho, uso la literatura como una manera de rápida divulgación de sus ideas. Fue un hombre valiente al enfrentarse solo al mayor poder que existía en Europa en ese momento. Fue una mente brillante, por su capacidad de síntesis para expresar en forma sencilla una nueva forma de relacionamiento del hombre con Dios. Pero fue un ser humano imperfecto como todos los seres humanos. Actúo de acuerdo a su época, violentamente cuando la situación lo requirió. Esto último no justifica su acción. En la perspectiva de la historia aprendemos que fueron aquellos del siglo XVI tiempos violentos y los reformados no se eximieron a dicho ambiente.
Profesor Pedro Seguel Garrido
Magister en Filosofía
Campus Universitario
Concepción, Chile Septiembre del 2010
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