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Mostrando entradas de enero, 2013

Cuento fantástico

Amados les relataré un cuento fantástico que ocurrió en el reino metafísico Teo. Yo era completamente ingenuo en las artes de aquel reino.  Llegué a él por casualidad. A la vuelta de la esquina, caminaba desprovisto de toda preocupación hasta que me encontré con Bulnes y allí estaba. Algo viejo, medio húmedo, pero tenía un hermoso espacio y lugares para estar y compartir comunitariamente. El reino me sedujo, me quedé, me embrujó. Allí conocí a la Reina Madre El-Bel. Al comienzo todo parecía normal, pero con el tiempo todo lo oscuro de su reino comenzó a revelarse. La conocí. Le temí. Como todos lo que habitan dicho reino. Ella era única en su género, la hija menor del reino perfecto de los dioses familiares. Nuera del Dios sol, casado con un tierno Dios, que en nada le contrapesa. Ella es única, reina-madre tiene la última palabra, nada se le opone, consigue todos sus designios. Conoce todos los saberes, está llena de sabiduría, tiene seguidores que le temen. Es que sin el...

Confieso que no he vivido- Día de las madres 2012

Confieso que no he vivido, en recuerdo de mi madre (y mi padre) En el día de la madre Como Sartre escribo en los restaurantes y sobre las servilletas y como el viejo Pablo Neruda escribo sobre lo cotidiano (Estoy cerca de una de las casas de aquel viejo poeta vividor); y como el loco lúcido de Nietzsche nada de lo humano me es desconocido. Confieso madre –en tu día, día de la madre- que hace poco he comenzado a vivir. Madre desde hoy soy escritor. No es título más en mi curriculum, no me lo ha dado la academia. Me lo he apropiado, “autoinferido”, como una herida dolorosa, como una espina que se clava en el alma para dejar una marca indeleble con la que tendré que vivir el resto de mi vida. Como cuando me quebré el pie y tu me lo entablillaste. ¡Bendita herida! Desde ahora en adelante haré lo que siempre quise: Escribir. Todo lo demás es (o fue) una excusa: Títulos, grados, posiciones académicas. NADA. Soy escritor. Como nuestro recién galardonado antipoeta. Madre confieso qu...

Escrito en una noche lluviosa de protesta en Concepción

Llueve en Concepción Llueva copiosamente, llueve ruidosamente Llueve rabia, impotencia, dolor Rabia de años de postergación, Impotencia porque los cambios que no llegan Dolor por la educación. Silencio La ciudad calla La ciudad duerme. Pero los jóvenes están despiertos Los jóvenes marchan, Marchan por sus ideales, Marchan por su futuro, Gritan lo que otros nos acostumbramos a callar. Dicen: ¡basta¡ Se mojan, entumecen, pero están vivos, La vida les escurre por los poros, Les salta a cada paso, en cada iniciativa. Son el presente de nuestra sociedad, Son el futuro de sus propias vidas. Piensan, dialogan, reflexionan, se organizan, se oponen Ellos son el presente, ellos son el futuro. Dejó de llover, La ciudad duerme, La ciudad calla, Los jóvenes descansan, sus agitados cuerpo reposan …pero no callan. 

Escrito en recuerdo de mi madre- en su funeral

Alocución despedida de mi madre: Alicia Yolanda Garrido Cuevas, 1934 – 14 Febrero 2009 Nació el año 1934. Nuestro país vivía tiempos difíciles a nivel económico. Como vaticinio de lo que sería la vida de esta mujer que cuyo carácter curtió la adversidad. Era oriunda de San Rosendo. Estudio Secretariado en el Liceo de niñas, pero no lo término. Alumna brillante, destacada, con una memoria prodigiosa. No pudo terminar sus estudios, pues conoció a quien sería el amor de su vida y con quien compartió hasta la muerte, don Luis Mahomet Seguel Montecinos. Con quien fuera su esposo se radicaron en Medio Camino, arrendaron una casa. Allí nacieron los dos primeros hijos Luis Seguel Garrido, hijo mayor y José Roberto Seguel Garrido.  Cuando don Luis Seguel postuló a la naciente planta Huachipato-como obrero- y fue contratado en esta compañía, se mudaron a lo que sería “su casa”, en La Serena 362, Higueras Talcahuano. En aquel lugar nacieron Jorge Enrique Seguel Garrido, 4 años después Pe...

Sobre el escribir

A veces escribo, no siempre. Pero escribo. Tengo la pretensión ilusoria de que algo de lo que pienso tendrá una vida menos efímera que la mía. Qué alguien leerá alguna vez estas disquisiciones. Que salvarán del paso del tiempo, trascenderán- la gran pretensión del ser humano en su historia. Que a alguien en alguna parte le importará que en una pequeña parte del mundo-en Chile alguien se de a la tarea de pensar. Que aún se tenga la osadía de pensar la realidad. No me interesa tener la anuencia de la academia, el apuro de las implacables exigencias del mercado académico. Creo que podría responder a él. Ganarme unos pesos, una posición, unos morlacos más. Sería agradable. Tener una vida, una piocha de una gran institución de educación, un ternito y estar en un oficina que tiene reconocimiento público en una institución universitaria. Sería bonito. Pero no me interesa venderme al mercado globalizado de la educación chilena. Quiero más que eso, aunque que tenga recibir menos, esperar muc...